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Historia del Parque Natural del Campo de Los Alisos de Tucumán

Historia del Parque Natural del Campo de Los Alisos de Tucumán En la provincia de Tucumán, durante el mes de setiembre de 1985, se creó la “Fundación Campo de Los Alisos”, con el propósito de impulsar la creación del “Parque Natural del Campo de Los Alisos”, esta es la historia de la aventura

Carlos Giobellina

Carlos Giobellina

Edición: CCAM



 

Contexto histórico de la provincia de Tucumán

Virreinato del Río de la Plata – Tucumán – Virreinato del Alto Perú

La comunicación comercial entre estos dos centros administrativos tenía en El Tucumán un cambio de modalidad en el tráfico de bienes. El cambio abrupto en la topografía, de llanura a terrenos montañosos, hacía que el comercio con grandes carretas tiradas por yuntas de bueyes en la llanura se tuviera que reemplazar por  sillares con yeguarizos y mulares para los caminos y sendas de montañas desde Tucumán al Perú.

 

Tucumán fue un centro de producción de madera para la construcción de carretas, y de taninos para las curtiembres también fue un lugar de cría e invernada de vacunos, yeguarizos y mulares.

A) Alpachiri Primeros Pobladores. Agricultor B) Alpachiri, jornaleros

 

Compañía de Jesús – Los Jesuitas. Las Temporalidades

En Tucumán, los Jesuitas desarrollaron un sistema productivo de bienes y servicios, distribuidos en el territorio de llanura y en los valles inter-montanos con importantes unidades de explotación y de producción.

 

Instalaron la primera fábrica de carretas y otros vehículos de tracción a sangre. Se criaban animales y se llevaba a cabo la invernada de vacunos, yeguarizos, mulares, lanares. Tenían curtiembres. Junto a ello, la agricultura era otra actividad importante.

 

Introdujeron, entre muchas otras especies, la caña de azúcar. Con ello, comenzó el desarrollo de la producción de azúcar y de alcoholes.

 

Alrededor de 1768, los Jesuitas fueron expulsados. Se creó la Junta de las Temporalidades, encargada de gestionar, explotar, vender y reasignar los dominios de la Compañía de Jesús. En ese contexto, surgió la industria azucarera a escala familiar.

 

Llegada del ferrocarril y de las máquinas a vapor. Cambios de los  usos del suelo

Con la llegada en 1876 del ferrocarril y de las máquinas a vapor, comenzó una fuerte transformación de la explotación familiar de la pequeña industria azucarera. El uso de trapiches de palo y de tracción a sangre se cambió por una moderna industria pesada con muy altas capacidades de producción.

Aumentó la población en relación directa con el crecimiento de la industria azucarera. También se incrementó la explotación de los recursos naturales en el territorio, debido a las necesidades energéticas de las máquinas a vapor –leña- y a la transformación de los bosques nativos debido a la agricultura y a la ganadería. Por esta razón, en pocas décadas, la selva basal de yungas desapareció y se transformó en campos agropecuarios. El bosque de transición entre la yunga y el parque chaqueño dio da lugar a extensas explotaciones agropecuarias.

Tabla de incremento de la superficie cultivada con caña de azúcar.

AñoSup. Caña de azúcarProducción de azúcarNotas
18721.687 Ha1.200 toneladasAntes del FFCC
18772.487 Ha3.000 toneladas1876 llega el FFCC
18815.405 Ha9.000 toneladasRendimientos <6%
188410.980 Ha24.152 toneladas 
1895 40.724 Ha109.253 ToneladasRendimiento <8%

 

Desarrollo del pedemonte tucumano. Departamento de Chicligasta, Villa de Concepción, Pueblo de Alpachiri 

Con la llegada del ferrocarril y el desarrollo de una pujante industria azucarera, llegaron los inmigrantes europeos quienes se asentaron en las nuevas Villas como la de Concepción, y en pueblos rurales como Alpachiri, en la zona pedemontana de los Nevados del Aconquija.

 

El pueblo de Alpachiri comenzó a crecer. La primera Escuela se fundó en 1898, y en 1920 se creó la Comisión de Fomento e Higiene.

A principios del siglo XX, se construyó el dique derivador de Villa Lola sobre el río Medina. Se construyó también la ruta que une Alpachiri con el Valle de Aconquija en Catamarca.

Alpachiri Capilla

Dique Villa Lola,Río Medina, cabecera del Sistema de riego San Martín

Vista de los Nevados del Aconquija,Catamarca desde actual RN65

Tucumán. Escuela Industrial de la UNT

Con la llegada a Tucumán del FFCC en 1876, se dispararon importantes y acelerados procesos de transformaciones socio-económicas, poblacional, cultural que tuvieron fuertes impactos ambientales.

La demanda de mano de obra especializada de la industria azucarera generó dos procesos importantes. Por un lado, el incremento de la inmigración a Tucumán de operadores con oficios y, por otro lado, la necesidad de formación continua técnica y universitaria para los habitantes de la provincia y de la región.

Un grupo de jóvenes y no tan jóvenes, como el sabio Miguel Lillo, en 1882 creó  la Sociedad Sarmiento, ateneo cultural para el desarrollo de la formación de tucumanos a través de “cátedras libres”, y creó una importante biblioteca. La Sociedad Sarmiento se transformó en un semillero de ideas culturales que llevó a plantear la necesidad de crear una Universidad, para atender la demanda de profesionales de la industria azucarera. Idea que se expresaba, por primera vez, en el discurso de apertura de las “cátedras libres” de 1906 por su Presidenta, el Dr. Juan Benjamín Terán. Sus socios intelectuales y políticos fueron, entre otros, Julio López Mañan, Miguel Lillo, Ricardo Jaime Freyre, Ernesto Padilla, Juan Heller, Alberto Rougés,  Juan Luis Nougués, Alberto Soldati, José Frias Silva, etc.

Por iniciativa de don Alfredo Guzmán –industrial y filántropo- se creó en 1909 la Estación Experimental Agrícola de Tucumán (EEAT), luego se incorporó lo industrial y pasó a llamarse Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC). Fue una asociación público- privada destinada, originalmente, a la investigación de la caña de azúcar y luego a los procesos industriales, ahora ampliada a todas las actividades agroindustriales de Tucumán, con 114 años de existencia ininterrumpida en pos del desarrollo.

En 1914, nació la Universidad de Tucumán, de creación y con presupuestos provinciales, luego transformada en Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Universidad Nacional de Tucumán

 

A) UNT foto de su Fundación          B)Campamento de las Mesadas del Campo de los Alisos. IT  

En 1924, la UNT creó la Escuela Industrial para atender la creciente demanda de técnicos especialistas por la industria azucarera y de la metalmecánica satélite. Luego la Escuela cambió su nombre a Instituto Técnico, en el concierto de “escuelas experimentales” que progresivamente fue fundando la Universidad.

Escuela Industrial o Instituto Técnico de la UNT. Campamento educativo de montaña - Las Mesadas

En 1949, se organizó una expedición científica a las altas cumbres de Los Nevados de La Aconquija, a un yacimiento arqueológico conocido como la “Ciudacita” ó “Ruinas del Pueblo Viejo”, con profesores e investigadores de la UNT y de otras universidades extranjeras. 

Comandaba parte de la logística el Profesor Miguel Ángel Torres, Regente de la Escuela Industrial, hasta un campamento base arriba de Alpachiri, en el paraje de Santa Rosa, puesto maderero. Acompañaban al Profesor Torres, el Sr. Reinaldo Gerrero y el chofer del camión de la Escuela, el Sr Raúl Agüero, ambos empleados de la escuela. Y la expedición de altura, la integraban: los profesores Orlando Bravo y Enrique Würschmidt, Pablo Plenef y los doctores Wilhem Damkhöler, Wilhem Czjka, Enrique Mönch y su esposa.

En esa oportunidad, Torres, Guerrero y Agüero tomaban contacto con el bosque de yungas, con árboles de más de veinte metros de altura y exuberante vegetación, que ya había catalogado el sabio Miguel Lillo y la “Fundación Miguel Lillo” en la obra Genera et Species Plantarium Argentinorum y, posteriormente, Teodoro Meyer describió este entorno denominándolo “bosque de mirtáceas” en su obra Estudios sobre la selva tucumana

En esa expedición a las altas cumbres de los Nevados del Aconquija, pasaron  por los “bosques de mirtáceas” de la Estancia El Pino, propiedad de doña Luisa Fauvarque, boticaria de la ciudad de Concepción. 

Cuenta Reinaldo Guerrero en un escrito publicado en la Revista Yunque en 1999:

“¿Qué ocurrió al regreso de aquellos montañistas en la casa de Las Mesadas? 

Hubo largas charlas entre aquellos profesores alemanes y nuestros amigos tucumanos. Allí se gestaron dos ideas que se concretaron al regreso a la ciudad; la creación de la Asociación Tucumana de Andinismo a cargo de los Prof. Bravo y Würschmidt y el Prof. Miguel Ángel Torres, había pensado también en los alumnos del Instituto Técnico. ¿Por qué no tener un albergue en esa zona de tanta belleza? Las ideas comenzaron a surgir en la mente de Miguel Ángel Torres: este albergue sería la base para los numerosos circuitos de montaña con objetivos de cumbre y a la vez desarrollar actividades educativas con los alumnos del Instituto Técnico”

En julio de 1949, luego de una conversación de Torres con doña Luisa Fauvarque, accedió a donar cuatro hectáreas en un lugar a determinar, dentro de la Estancia El Pino de su propiedad, para establecer un campamento educativo de montaña. 

Primera ampliación del Refugio

 

Vieja cocina en la ampliación del Refugio

 

Amasando en la cocina

 

Alumnos del IT en el Refugio. Década del 60

 

Refugio con el techo de madera

Este campamento fue la base de innumerables excursiones a los Nevados del Aconquija, ya sea para hacer cumbre o para realizar relevamientos de asentamientos de culturas andinas y de investigaciones en el campo de la arqueología y astronomía. Los años transcurrieron y el grupo elaboró, bajo la dirección de Bravo, gran cantidad de estudios, como los relevamientos de los corrales y de la “Ciudacita”, para nombrar algunos.

Destechando y desarmando

 

Desarmando la estructura de madera

 

 Armando la estructura de filigrana metálica

El lugar es conocido por los estudiantes y profesores del Instituto Técnico como “Campamento de Las Mesadas”, donde todos los años se realizaba un campamento con los alumnos de 3° año como parte de la educación que el Instituto brindaba, además de los numerosas excursiones que los alumnos de cursos superiores realizaban al Campamento, con fines recreativos y de construcción y mejoramiento de sus instalaciones. El proceso constructivo del refugio fue realizado por los alumnos del IT, bajo la supervisión de sus profesores y Maestros de Taller, con la ayuda financiera de la Cooperadora del IT, proceso que fue constante desde su creación.

Techando sobre la nueva estructura

 

Nueva estructura de techo

Llegan los avatares políticos de fines de los `70 y principios de los `80, en Tucumán se llevó a cabo el “Operativo Independencia” en las zonas rurales y del pedemonte tucumano. El Instituto Técnico suspendió los campamentos educativos de montaña en el “Refugio de Las Mesadas”. En esos años, el Refugio fue vandalizado por desconocidos. Muchos profesores de la Universidad Nacional de Tucumán fueron cesanteados por la Intervención. Orlando Bravo se ausentó del país, radicándose en Bolivia. 

La Carta. Nace la Fundación Campo de Los Alisos 

Allá por 1983 y ‘84, Orlando Bravo (OB) a su regreso de Bolivia, con sus pasiones intactas por la montaña, volvió a recorrer los Nevados del Aconquija, entrando por la quebrada del río Las Pavas. Encontró un panorama muy cambiado debido a la tala indiscriminada del bosque y al sobrepastoreo de animales. Esta situación golpeó su fibra ecologista por lo que puso en movimiento su afición por las Instituciones. 

El día 29 de julio de 1985 llegó el cartero, como cualquier otro día, a las respectivas casas de los amigos y conocidos de Bravo. Queremos destacar este simple hecho porque en esta oportunidad la carta que traía, habría de regir las actividades de un grupo de personas, entre las cuales me cuento, durante los próximos 10 años.

La carta decía:

San Miguel de Tucumán, Julio 29 de 1985

Querido amigo:

Acabo de llegar de un viaje a los Nevados del Aconquija, siguiendo la ruta de “las mesadas”.

Como en otros tiempos he vuelto a sumergirme en los amados paisajes y sin quererlo he sido presa de una terrible angustia, algo así como cuando se encuentra al amigo querido de la juventud transformado en un anciano decrépito y desvalido.

Si, amigo mío, la voracidad y la irracionalidad sin límites está haciendo peligrar hasta un punto irreversible aquellos escenarios que también supieron de tus pasos y que llenaron tus ojos de imágenes inolvidables y el corazón de inefables emociones.

Creo que no podemos permanecer impasibles. Algo hay que hacer para detener a tiempo el daño, el ubérrimo suelo y la sabia naturaleza podrán el resto cicatrizando las “lesiones” producidas. ¿No te parece que nuestros hijos y las generaciones venideras merecen nuestra presente preocupación?

No podemos ni debemos seguir esperando de los poderes públicos, preocupados más de lo perentorio y de los votos que realizar acciones profundas y de futuro. Mi propuesta a tu sensibilidad es la de formalizar la “fundación Campo de los Alisos”, cuya primera preocupación será la de recaudar los fondos para adquirir el predio que constituyó la Estancia Los Pinos, delimitada por los ríos Jaya, Pavas y las altas cumbres de Los Nevados del Aconquija. Es una idea que debemos aclarar mediante el diálogo.

Si llegamos a totalizar unos cien adherentes a esta idea eje, dispuestos a integrar cada uno A 1.000.- en el plazo de un año, creo que estaremos en el camino correcto de las negociaciones que nos lleven al fin propuesto.

También en el viaje, fui entusiastamente acompañado por el amigo Diego Mansilla, no obstante sus 85 años. Pero tan dilatado lapso ha dejado sus señas y el querido viejo está casi sordo. Te propongo contribuir a un fondo para regalarle un audífono. Es muy posible que Diego venga a Tucumán el 17 de agosto, oportunidad que haré una reunión de amigos para homenajearlo. ¿Estarías dispuesto a unirte?

Te encarezco me hagas conocer tu decisión sobre ambas propuestas. De todos modos no me disgustaré si guardas silencio. Lo interpretaré como una imposibilidad material tuya, porque abrigo la convicción de que espiritualmente compartes ambos proyectos.

Cordialmente.

Dr. Orlando Bravo

Avda. Roca 467 – tel 245443

S. Miguel de Tucumán.

O. Bravo envió a muchas personas esta carta, algunos hicieron consultas al respecto y finalmente muy pocos, tan solo catorce, firmamos el Acta de Constitución, aquel 5 de Setiembre de 1985. La Institución estaba conformada.

FUNDACIÓN CAMPO DE LOS ALISOS

El 5 de setiembre de 1985 se constituyó la Asociación Civil sin fines de lucro “Fundación Campo de los Alisos”, por un reducido grupo de amigos y ex compañeros del Instituto Técnico de la UNT.

Teniendo por objetivo principal la concreción de un área protegida –Parque Natural ó Reserva o Parque Nacional- de los terrenos que conformaban la antigua Estancia de Las Pavas, entre las altas cumbres del Nevado del Aconquija y los ríos de Las Pavas y Jaya.

La finalidad de conformar esta reserva fue de preservación de la flora y fauna autóctona, las que estaban fuertemente amenazadas por la explotación irracional maderera y sobrecarga ganadera, y por la aparición de especies invasoras como la zarzamora. 

Miembros de la Primera Fundación 1993

 

Construcción de piso de la cocina 1987

 

Refugio del IT 2008

En la ex estancia del Pino, en la parte alta a 4.300 msnm, se encuentra emplazado un conjunto de importantes construcciones en piedra conocidos como “la Ciudacita” o las “ruinas del Pueblo Viejo”, de un pasado de habitantes originarios vinculados a los Pueblos del valle del Yokavil y a los dominios del Imperio Incaico. Durante décadas, sufrieron la depredación de “guaqueros”. La preservación de este conjunto de yacimientos arqueológicos fue otro objetivo que la Fundación pretendía resguardar bajo la figura de un área protegida.

Expedición a la Ciudacita

 

Expedición a la Ciudacita

 

Expedición a la Ciudacita. Morro de las Ruinas

A partir de la constitución, se realizó una programación de obras y de gestiones al fin de conseguir los objetivos propuestos. La primera fue recuperar las instalaciones en el Refugio del IT, que ya contaba con dos módulos de 10m x 10m, uno cerrado y el otro parcialmente abierto. También se procuró la recuperación del mobiliario, cerramientos, provisión de agua, pisos, cocina y sus elementos, etc. Todo ello previo a la firma de un acuerdo con la Cooperadora del IT, propietaria del predio.

La recuperación de los campamentos con estudiantes del IT, primero de los cursos superiores y luego, de los cursos inferiores, permitiría recobrar la mística de “Las Mesadas” transmitida por los propios alumnos del Instituto mediante tutorías para los campamentos de 1er año.

Las gestiones fueron múltiples, abarcaron todas las posibilidades planeadas y proyectadas. Destacándose la personería jurídica de la Fundación, la elaboración de un proyecto de parque o reserva, pública o privada, las gestiones en el Poder Ejecutivo provincial y nacional, y también en el Poder Legislativo. En esto se debe destacar el compromiso y total apoyo del Dr, Christian Saracho, presidente subrogante de la Legislatura de Tucumán y del Dr. Miguel Camel Nacul, Diputado Nacional por Tucumán (1995). Con todo lo realizado y con el apoyo recibido, se logró la ley de cesión de jurisdicción y de dominio de la parcela de Tucumán a la Nación. Además, de la ley de creación del Parque Nacional Campo de Los Alisos.

Como hito importante, el día 14 de octubre de 1997 se firmó la Escritura traslativa de dominio del inmueble a favor de la APN y pasó a conformarse el Parque Nacional Campo de los Alisos. Este hecho representa la culminación de las gestiones que iniciara la Fundación el día 05 de setiembre de 1985, esto. nos llenó de satisfacción ya que vimos concretado en forma definitiva los fines propuesto en el Acta de Constitución, y renovó nuestras fuerzas y empeño, al ver realizado el sueño de un grupo reducido de amigos que con solo proponérselo han sido capaces de legar tan importante obra para educación y disfrute de las presentes y futuras generaciones.

PN Campo de los Alisos 2008

2009 - Fallece el Dr. Orlando Bravo

Fotos 39 – 39 

Del homenaje al Dr. Orlando Bravo (OB) del 10 de diciembre de 2010, rescatamos parte de las palabras del Ing. Gerardo Basualdo, presidente en ese entonces de la Fundación Campo de los Alisos:

¿Cómo es que un grupo de ciudadanos con diversas ocupaciones, sin otra cosa en común que no fuera la de haber sido compañeros en el colegio secundario y haber compartido diversos Campamentos Educativos de montaña, de repente nos aglutinamos alrededor de un objetivo común y se produce el fenómeno de la motivación, la maravilla de sentir latir más fuerte el corazón al asumir el compromiso de cumplir con el objetivo propuesto cueste lo que cueste? 

Creo que esto es lo que el OB supo prever, vislumbrar.

Él sabía que en la etapa de nuestra adolescencia, que es precisamente la época en la que visitábamos la zona, de alguna manera aprendimos a querer, respetar y valorar toda aquella naturaleza. Sabía que teníamos sus mismos sentimientos, que sentíamos cariño por aquellos bosques, prados y cumbres. Puso fe en la juventud y luego  supo consensuar, aglutinar, ordenar y perseverar.

La perseverancia que nos transmitía el OB fue imprescindible, porque recién el 9 de Agosto de 1995 se publica la Ley Nacional 24.526 que crea el “Parque Nacional Campo de Los Alisos”.

Es decir que nos llevó 10 años ver realizado nuestro sueño, ya que alrededor de OB, con su guía y ejemplo, nos dedicamos a la recopilación de datos, la elaboración de informes, la edición de un pequeño impreso que tuvo la virtud de estar en el lugar indicado (el escritorio de la Ing. María Julia Alsogaray) en el momento justo: Cuando el Dr. Carlos Menem, en aquel entonces Presidente de la Nación, dijo: “Tenemos que crear un Parque”, y la Secretaria de medio ambiente dijo “Aquí hay uno”

Y es en ese momento que entramos en la recta final de nuestro logro con la importante participación del Legislador Provincial Cristian Saracho y el Legislador Nacional Miguel Nacul, para el logro de las leyes que concretan la creación del Parque Nacional. 

Este Parque Nacional tiene la característica de ser el más pequeño en extensión, pero el valor agregado de contener y proteger las ruinas indígenas más  importantes al sur del Cuzco, a las que el OB le dedicó gran atención y valoración, desarrollando y demostrando teorías que mostraban que se trataba de un sitio para el desarrollo de ceremoniales de culto al sol, con alineaciones precisas de las construcciones con el punto por donde nace el sol en el equinoccio y el solsticio.

Para finalizar queremos expresar la premisa, con concepto ambientalista, que se acuñó en la Fundación, que fue nuestra guía en los años de arduo trabajo y que de alguna manera sintetiza el pensamiento de Orlando Bravo. 

La misma dice:    

Entre lo infinito del espacio universal y lo indefinido del tiempo, nos ha tocado en destino estar aquí y ahora, en este espacio y en este tiempo, y el nuestro es para nada un destino solitario, ya que una infinidad de seres vivientes de las más variadas especies, comparten nuestro espacio y nuestro tiempo. Todos, absolutamente todos, involucrados en un delicadísimo equilibrio global ambiental, el que se encuentra en inminente peligro de ruptura. Es por esta razón, en este lugar del espacio y en este momento del tiempo, en que el hombre deberá asimilar y resolver el más tremendo de los desafíos que jamás le haya planteado la historia. Porque nos hemos vanagloriado siempre de ser la criatura más inteligente del Reino. ................. y ha llegado la hora de demostrarlo.

Señoras y señores, por vuestra atención, muchas gracias. (Basualdo. 2010)

Los Corrales

 

Los Corrales

 

Los Corrales

 

Piedra equinocial en los Corrales

 

Recinto Ceremonial

 

Recinto Ceremonial

Recinto Ceremonial

 

Puerta vista al Morro de las Ruinas

 

Croquis del Recinto Ceremonial

 

Mediciones en el Recinto Ceremonial 

 

Salida del Sol el 22 de Diciembre

 

Plano orientado del Recinto Ceremonial

 

Salida del Sol el 22 de Diciembre

2022 - HOMENAJE A LA FUNDACIÓN CAMPO DE LOS ALISOS

Un reducido grupo de amigos, miembros de la Fundación, habiendo cumplido los objetivo de constitución y a treinta y siete años de ese histórico setiembre de 1985, rinden este homenaje a los compañeros fundadores que ya no pertenecen a este mundo terrenal. Sin embargo, aún están en nuestras memorias y en nuestros recuerdos colectivos. Pasaron a la posteridad por su magnánima obra de gestión para la creación de un área protegida para toda la posteridad contiene en sus entrañas una pequeña parcela de cuatro hectáreas donde se encuentra el Refugio de Las Mesadas en un bello lugar conocido por los estudiantes del Instituto Técnico como “Campo de Los Alisos”. Campamento que sigue cumpliendo con los objetivos de sus fundadores, la de ser un campamento educativo de montaña.

Hoy, el PN Campo de los Alisos, forma parte del Parque Nacional Aconquija, primero en sus características, compuesto de un variado conjunto de parcelas, con ubicaciones discontinuas entre ellas, y bajo diferentes formas de protección.

In memorian de: Reinaldo Guerrero, Orlando Bravo, Rodolfo Alonso, Gerardo Basualdo, Guillermo Cisint, Rubén Scidá, y al Profesor Miguel Ángel Torres y a doña Luisa Fauberque.

PNCA 2008

 

2010 Campamento IT. Homenaje a OB( Orlando Bravo) en el Refugio por miembros de la Fundación

ANEXO I

ACTA DE CONSTITUCIÓN

En San Miguel de Tucumán, a cinco días del mes de setiembre de 1985, los abajo firmantes, se reúnen en el domicilio de Avenida Roca 467, con el objeto de dejar constituida la “Fundación Campo De Los Alisos”, cuyo objetivo principal es la concreción de un proyecto de creación del “Parque Natural del Campo de Los Alisos”, en base a los terrenos de la antigua Estancia de Las Pavas, ubicada entre el río Jaya, el río Pavas y las cumbres de Los Nevados del Aconquija.

La finalidad de este proyecto de Parque, es la preservación de la flora y fauna autóctonas en peligro inminente de desaparición por la irracional explotación maderera, y el sobrepastoreo a que está siendo sometida la zona. También la de procurar el resguardo del patrimonio arqueológico conocido como “Pueblo Viejo” ó “La Ciudacita” consistente en antiguas e importantes construcciones indígenas de piedra, ubicadas a 4.300 m.s.n.m. en las laderas del Morro de Las Ruinas, en la cabecera del río Pavas que han sufrido significativos deterioros por la acción indiscriminada de sucesivos visitantes.

Con el nombre de la Fundación se quiere recordar el hecho de que en el extenso predio mencionado se encuentra enclavado a los 1.800 m.s.n.m. un lugar llamado “Campo de Los Alisos” en el cuál se construyó en 1950 el primer Albergue para Campamentos Educativos de Montaña del país.

La elección del terreno para concretar el Parque, reconoce el hecho de qué “La Selva de Mirtáceas de Las Pavas” más que cualquier otra región de la provincia de Tucumán, ha sido objeto de estudios botánicos muy completos que incluyen censos de vegetación, por lo cual se puede hacer emprendimientos de reforestación para restituirla en su prístina significación y belleza.

Por este acto, los fundadores se comprometen a integrar por el término del año que corre un capital de Australes dos mil quinientos (A 2.500) como aporte inicial para la Fundación y a participar a las actividades tendientes a la consecución de su objetivo.

Se designa en esta oportunidad una comisión de tres miembros cuyo cometido será la redacción de los Estatutos de la entidad, ajustados a los requerimientos de la inspección de Sociedades de la Fiscalía de Estado del Superior Gobierno de la Provincia, para lo cual se le otorga un plazo de quince días. La designación recae sobre las siguientes personas: Dr. Orlando Bravo, Ing Luis A. Scida, Ing Rodolfo A. Alonso. Se decide que la sede de la Fundación, a los efectos legales, sea el domicilio de Avda. Roca 467 – San Miguel de Tucumán.-

Sin otro asunto que considerar se firma de conformidad.-

Firmas certificadas:  José Reinaldo Guerrero; Orlando René Bravo; Rodolfo Antonio Alonso; Carlos Alberto Cisint; Raúl Dámaso Benito; Luis Alberto Scidá; Julio Rubén Scidá; Orlando René Rodríguez; Marcos Patricio Heredia; Ricardo Salvador Vitriu; Carlos Alberto Giobellina; Roberto Gerardo Tagashira; Félix Gerardo Basualdo y José Angel Mordini.-

Certificación en S. M. de Tucumán, 31 octubre de 1985. Escribano público, titular del Registro número dos, Marta Inés Podestá, Escribano.- 


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