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Descubriendo el Macizo Zeballos, el gigante inexplorado de la provincia de Santa Cruz

Este destacado grupo de cerros de origen volcánico se alza de manera aislada e imponente cuyas cumbres alcanzan los 2.700 metros de altura, para la cultura de los Tehuelches el Zeballos sería el Ashpesh, el centro del universo, el lugar donde se originó el mundo

Guido Vittone, Guia de Montaña de la AAGM

Guido Vittone

Edición: CCAM Octubre 2023



Un imponente macizo de origen volcánico se alza de manera aislada a los 47º de latitud sur. De este destacado grupo de cerros que domina el paisaje de una amplia región se alzan al menos seis prominentes cumbres que alcanzan los 2700 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra al este de los cordones cordilleranos, pero los supera en altura.

 

Ubicación del Monte Zeballos con una altura de 2.748 metros. Provincia de Santa Cruz, Argentina

 

El Macizo Zeballos visto desde el este, mostrando cuatro cumbres que se alzan sobre la Meseta Lago Buenos Aires (foto Guido Vittone)

 

Todo es superlativo y singular en el Zeballos. Su origen e historia geológica están vinculados a variados tipos y episodios de volcanismo ocurridos a lo largo de al menos diez millones de años, periodo durante el cual fue transformado por reiteradas convulsiones y procesos erosivos, generando un paisaje impactante en su escala y variedad. 

 

El Macizo Zeballos se encuentra sobre el paralelo 47 S en el noroeste de Santa Cruz

 

Algunos geólogos lo denominan Complejo Volcánico Zeballos, nombre que refleja su naturaleza y unidad del paisaje. Su sobredimensionada base, con un diámetro de unos 100 km cuadrados, le da un aspecto amesetado que puede llevar a subestimar su respetable altura según estándares de la región donde se encuentra. Geológicamente, se lo vincularía a otros complejos volcánicos del norte de Patagonia como el Tronador, Domuyo o Tromen.

 

Detalle de Carta topográfica 1:100.000 del IGN. No refleja con precisión el relieve del Macizo Zeballos

 

El Zeballos está conformado por un conglomerado de cerros conectados por filosas aristas. A su vez, está flanqueado por otros cerros que sorprenden por sus formas atrevidas y colores contrastantes. Y a sus pies afloran muros de magma endurecidos y fisuras que tiempo atrás fueron rellenadas con roca líquida. 

 

Imagen satelital del Macizo abarcando la misma área que el mapa anterior. Se destaca la mancha blanca del glaciar grande.

 

Se los denomina diques basálticos, y asoman verticalmente varios metros como gigantescas raíces expuestas de los cimientos volcánicos del macizo. El aspecto del conjunto es algo caótico, desconcertante, y dotado de un místico magnetismo. El Zeballos pertenece a esa categoría de montaña que podría llamarse sagrada. 

 

Vista desde la Ruta 41, con identificación de los rasgos más sobresalientes que se observan en esta clásica postal de la zona del Zeballos (foto Guido Vittone)

 

La montaña en el centro del mundo

 

Es posible que “el Zeballos” sea el “Ashpesh” de los tehuelches, que según la leyenda es el centro del universo, el lugar donde se originó el mundo. Existe una variedad de narrativas que atribuyen a las alturas de la Meseta Lago Buenos Aires una importancia simbólica. La palabra “Ashpesh”, con variantes en su escritura, aparece en muchos relatos designando un lugar de importancia mítica en la meseta.

 

La cara sur del Zeballos, alineada con los volcánicos cerros Lápiz y Colmillo, en la zona de Paso Roballos (foto Guido Vittone)

 

La primera mención publicada es la de George Musters quien al pasar al este de la meseta en septiembre de 1869 indica que “la cordillera se alzaba como un muro del lado occidental. Los indios llaman a esta altura “la colina de Dios”, y la tradición, según me la comunicó Casimiro, cuenta que desde ese sitio el Gran Espíritu dispersó a los animales que había creado en las cavernas.”

Los diarios del explorador galés Llywd ap Iwan, quien recorrió la zona en 1894 y 1895, incorporan la mención de “…un volcán dormido, llamado Ashpaik”. Este lugar de importancia mítica también aparece en las investigaciones etnográficas de Federico Escalada y de Rodolfo Casamiquela como “Ashpesh” y “Ashpech” respectivamente. En todos los casos el “Ashpesh” es señalado como un lugar de gran trascendencia para los pueblos originarios. 

Existen otros relatos tomados de la tradición oral describiendo cavernas, cráteres, grietas y corrales de piedra asimilables a la geografía volcánica del macizo Zeballos. Entre ellos se destaca el publicado por Huberto Cuevas Acevedo, quien interpreta información proporcionada por el grupo Chehuachekenk de la siguiente manera: “El cerro que echó fuera la tierra de ahora está rodeado de crestas que se tienden a lo lejos. Es negro y fragoso. Nadie supo si antes estaba o él también vino con las cosas nuevas. Pero se levanta aquí, como un gigante solitario, cerca del Gran Lago. Le llaman Ashpesh y los hombres de la tierra lo veneran.

 

Laguna del Sello en la Meseta Lago Buenos Aires. Al fondo el Macizo Zeballos (foto Eduardo Ramilo)

 

Parte del Macizo Zeballos visto desde cerca del límite con Chile (foto Guido Vittone)

 

Vista hacia el oeste desde las alturas del Zeballos (foto Guido Vittone)

 

La determinación precisa del lugar y la interpretación de los distintos mitos asociados al mismo es debatible, pero hay argumentos sólidos para postular, como lo hizo Carlos Gradín, que el Ashpesh se ubicaría en “los nevados” de la meseta, es decir el Zeballos.

 

Corriendo el velo

 

La primera descripción escrita puntual sobre el macizo y no de la meseta en general corresponde a Carlos María Moyano. En la primavera de 1880 lo observó desde gran distancia y le asignó su nombre en recuerdo de Estanislao Zeballos, quien en ese entonces era presidente del Instituto Geográfico.

Pasarían veinte años hasta que las Comisiones de Límites reconocieran su compleja estructura, su altura aproximada y el llamativo detalle de que este importante macizo se encuentra sobre la línea divisoria de aguas continentales. El río Pinturas nace en las entrañas del Zeballos y pertenece a la vertiente atlántica, mientras otros cursos de agua que se originan en esas alturas, como los ríos Jeinimeni y Los Antiguos, fluyen hacia el norte y desaguan al Pacífico por medio del lago Buenos Aires. 

En noviembre de 1902 el Tribunal Arbitral fijó el límite internacional unos 17 km al oeste del Zeballos, eligiendo un cordón cordillerano de menor altura como línea de frontera. La decisión desestimó la argumentación chilena de elegir la divisoria de aguas por considerar que el macizo se encuentra fuera del eje de la cordillera.

Remoto y alejado de toda población, e imperfectamente representado en los mapas, el Zeballos no parece haber atraído el interés de muchos montañistas durante el siglo XX. No es visible desde Los Antiguos, que se ubica a 60 km de distancia hacia el norte. Resulta hasta el día de hoy difícil determinar cuál es su cumbre más alta, aún en el caso de que el observador logre identificar sus múltiples cumbres. El macizo muestra muchas caras de aspecto variado y desconcertante. Sorprende especialmente el gran glaciar que se derrama hacia la meseta, visible sólo desde el sureste, mientras otras laderas se encuentran desprovistas de nieve. Otros cuerpos de hielo casi fósil agonizan anidados en rincones nunca alcanzados.

Con buenas condiciones de visibilidad el Zeballos puede verse desde Bajo Caracoles y aún más al sur. Esa sería la perspectiva que tuvo Moyano hace casi 150 años. También desde la Ruta 40, pero al norte de Perito Moreno, se destaca como una corona sobre la meseta. Aunque menos fácil de distinguir, puede verse camino a Las Heras por la Ruta 43. En los tres casos mencionados se destaca sobre el horizonte de la estepa desde más de cien kilómetros de distancia. Desde cualquier punto alto del oeste, la mole oscura del Zeballos se destaca por detrás de los cordones nevados cordilleranos. 

Pero a pesar de su indiscutible presencia, el gran desnivel y esfuerzo necesario en terreno difícil y clima hostil no proporcionan un gran incentivo para escaladores. 

 

El Cerro San Lorenzo visto desde el Zeballos (foto Guido Vittone)

 

El Cerro San Valentin visto desde el Zeballos (foto Guido Vittone)

 

Meseta y Laguna del Sello vistas desde el Zeballos (foto Guido Vittone)

 

Montañismo de exploración

 

Los italianos Gino Buscaini y Silvia Metzeltin, herederos de una tradición exploratoria tal vez inspirada en Alberto De Agostini, dan cuenta de que alcanzaron dos cumbres menores del sur y oeste del macizo en 1987. Tomaron una foto desde un alto balcón natural hacia el Cerro San Lorenzo. 

Hacia fines de los 90, mejoras en la Ruta 41 posibilitaron un buen punto de acceso desde el oeste. Partiendo desde casi 1500 m.s.n.m. y avanzando a lo largo de un extenso valle se alcanza la mágica meseta para luego intentar la relativamente sencilla cumbre norte. El autor de esta nota la alcanzó por primera vez en abril del año 2000, sin encontrar registro de presencia anterior en la cima.

 

Cumbre norte del Macizo Zeballos (foto Guido Vittone)

 

Por esos años, y a pesar de la mayor distancia y desnivel, Paco Sepulveda de Perito Moreno eligió la atractiva ascensión del glaciar desde el sureste, alcanzando dos altas cumbres en distintas oportunidades, una de ellas en condiciones invernales en septiembre 2016. 

En la cumbre Central del Macizo Zeballos (foto Paco Sepulveda)

 

Con el siglo XXI se hizo posible acceder a mejores imágenes satelitales, que suplieron en parte la deficiente cartografía. Esto permitió identificar nuevos puntos de interés y estudiar la forma de llegar a ellos. Con este incentivo se exploraron nuevos valles desde el oeste, alcanzando un glaciar de rocas escondido camino al filo cumbrero. Tanto el autor de esta nota como Paco Sepulveda continuamos el camino de exploración iniciado hace un cuarto de siglo. Nuestro entusiasmo arrastró acompañantes y animó a otros vecinos a realizar exploraciones, pero quedan aún muchos rincones nunca alcanzados.

 

La cumbre mayor y otros enigmas del Ashpesh

 

Lo que parece ser el conducto central del magma en una caldera del antiguo volcán mantiene la verticalidad de una gran chimenea y es probable que sea la cumbre mayor del macizo. Es un pilar protegido por paredes de dudosa integridad, claramente identificable por sus dos cúspides. A falta de un nombre proponemos que lleve el del mítico cerro Ashpesh de los tehuelches. No tiene altura oficial, pero podría superar los 2743 m.s.n.m. referidos para la cumbre central del macizo, ubicada algo más al sur. Nadie ha intentado escalar el Ashpesh todavía.

 

El Ashpesh, tal vez la mayor altura del Macizo (foto Guido Vittone)

 

Glaciar del Río Los Antiguos y cumbres del Zeballos (foto Guido Vittone)

 

Además de la simple atracción hacia montañas inexploradas, el Zeballos satisface el interés geológico, botánico, y arqueológico. Su pertenencia a la Meseta Lago Buenos Aires le confiere características de “isla en tierra firme”, que lo distingue de los alrededores en cuanto a su origen, relieve, y clima. La meseta es conocida como ancestral territorio de caza y sus misteriosos grabados y estructuras de piedra intentan transmitir algo de su pasado. 

Otro aspecto fascinante del Zeballos son sus glaciares, cuya ubicación extra-andina los distingue claramente de los cuerpos de hielo cordilleranos. Los glaciares del Zeballos, por su altura y ambiente relativamente seco, tienen características que los emparentan con los de los Andes Centrales. Además, la superficie de la meseta conserva las huellas de las glaciaciones más antiguas postuladas para la Patagonia, las cuales no han sido borradas por evidencias de avances posteriores como es el caso en sectores cordilleranos.

 

Glaciar Grande del Macizo Zeballos

 

Glaciar Grande del Macizo Zeballos

 

Glaciar Grande del Macizo Zeballos

 

Glaciar Grande del Macizo Zeballos

 

Como cierre de este viaje imaginario quisiera compartir mi más reciente experiencia al corazón del Zeballos. Esquivé deliberadamente una cumbre para resignar la altura ganada y descender al sombrío glaciar donde nace el río Los Antiguos, un lugar nunca relevado donde el hielo milenario resiste para dar vida a la árida estepa patagónica. Una presentación sobre esta exploración está subida a mi canal de YouTube: https://youtu.be/Ngjb68BYos4.  

 

Video

 

En mi canal también encontrarán dos videos sobre el Macizo Zeballos que anticipan un librito digital sobre este fascinante grupo montañoso

 

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https://www.youtube.com/c/GuidoVittonePatagonia47oSUR/videos

 


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| COMENTARIOS(2)


22/12/23 08:28
Guido:
Tarditti subió el imponente Cerro Colorado, también llamado Zeballos, en 2010. Hay cierta confusión con los nombres. Mirando bien las fotos de mi nota se puede identificar la mayoria de las cumbres del Macizo. La ascensión de Tarditti está descripta acá https://www.lavoz.com.ar/deportes/content/el-domador-del-monte-zeballos-0/

15/10/23 01:44
Gabriel Cabrera:
Yuyo Tarditti subió el Zeballos, creo que hizo la primera ascensión.

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