Historia · Personajes

Entrevistando al montañista y escritor chileno Rodrigo Fica

Este destacado escalador nos comparte sus reflexiones sobre su último libro “No me olviden” el cual trata sobre los accidentes de montaña en Chile, desde un aspecto estadístico, invitándonos también a analizar sobre la gestión de riesgos y la prevención

Pablo Ruiz



El Centro Cultural Argentino de Montaña fue invitado a participar del lanzamiento de “No me olvides”, último libro escrito por Rodrigo Fica, eximio montañista y escritor chileno. La presentación dela obra se realizó el día 1ro, de octubre pasado, en forma virtual y nos resultó muy interesante la temática tratada como así también la óptica del autor. Creció así la idea de entrevistar al escritor y lo pudimos concretar, gracias a su colaboración. En esta nota los invitamos a disfrutar un trabajo de gran alcance y profundidad sobre este atractivo tema de enorme dimensión para la actividad del montañismo.

Rescatistas del Ejército Argentino sacando una víctima en una camilla sked en la zona del Volcán Lanín
 


Acerca del Autor

Rodrigo Fica es un escalador y montañista que se ha vinculado al mundo de la cultura y la extensión para ayudar a vestir de pantalón largo a su disciplina, la cual, en Chile, es marginal.

Inicialmente un Ingeniero Civil Industrial UC, terminó por convertirse en un Profesional de Montaña, con un abanico de certificaciones y una probada experiencia como Guía, Instructor, Pistero Socorrista, Camarógrafo y otras  actividades de deporte, educación, cultura y trabajo que habitualmente se realizan en los macizos montañosos.

Prolífica actividad que le ha hecho recibir variados premios; entre ellos, el Estímulo Germán Maccio en 1994, la Medalla del Congreso de la República en 1999 y el Piolet de Oro del DAV Chile en el 2015.

Rodrigo Fica dando clase de escalada en roca

Rodrigo Fica esquiando


Es el autor de cuatro libros: "No me olviden", "La esclavitud del miedo", "Crónicas del Anticristo" y "Bajo la marca de la ira"; este último el que relató descarnadamente el primer cruce mundial longitudinal del Campo de Hielo Sur en 1999, epopeya de la cual fue protagonista principal.

Realizó viajes y expediciones a lugares como Patagonia, Yosemite, Alaska, Antártica, Himalaya, África y otros remotos lugares del planeta. Cuenta con numerosos ascensos de alta montaña, incluyendo cimas tradicionales como Aconcagua, Denali, Elbrus, Vinson y Artesonraju. También escaló la Pared Sur del Morado, la Pared Sur del Arenas, la invernal a la Sur del San Francisco, el segundo ascenso a la Cara Sur del Castillo.

Escalando la vía “Terminator”, una clásica cascada de hielo en los alrededores de Santiago Capital de Chile

 

 

En el Himalaya, en el Cerro Dhaulagiri, bajando del Campo n°1 en dirección al Campo Base


Acerca de Libro

"No me olviden" es el cuarto libro de Rodrigo Fica. Publicado por Editorial Versalita, está organizado en   cuatro partes (conceptos, datos, estadísticas y reflexiones), en él se aborda el fenómeno de la accidentabilidad en los ambientes de montaña de Chile entre los años 1900 y 2019, conteniendo en sus aproximadamente 480 páginas, 41 tablas, 42 gráficos, 10 esquemas y 438 fichas detallando todos los incidentes mortales sucedidos por  la práctica de actividades como el montañismo, excursionismo, esquí, trail running, militares, turismo, desplazamiento, policiales y afines.

Portada del Libro “No me olviden”

 

 

Interior de la Obra “No me olviden”


La entrevista completa 

Tomando en cuenta el orden de tratamiento de la materia que el propio autor realiza y, debido a la complejidad de temas que presenta la obra, consideramos oportuno  entrevistar al autor en el comienzo  en base a temas referidos al proceso de elaboración de la obra.

En una segunda instancia y habiendo evaluado  el material, los contenidos temáticos de la obra y la trayectoria profesional del autor, dirigimos la entrevista a los puntos  referidos a rescates, competencias interjurisdiccionales, cualidades profesionales de los actores intervinientes en los deportes aventuras en las montañas y gestiones institucionales y particulares de intervinientes en las actividades de montaña.

Rodrigo Fica dando una charla en Chile

 

 


¿Cuál fue la mayor dificultad para hacer el libro? ¿La falta de información, de datos o algún otro motivo?

Mira, de no haberlo tú preguntado, no habría tocado este tema porque conlleva el riesgo de dar una impresión equivocada. Sin embargo, no tengo tampoco por qué blanquear una realidad que describe bien el país al que pertenezco: esto es que, a pesar de haber tratado de financiar esta investigación de varias maneras, para por darle un mayor realce y profundidad, los resultados fueron nulos. Un problema que, en todo caso, no me pilló de sorpresa porque cuando tomé la decisión de involucrarme en esta idea, sabía bien con el grado de apatía que me iba a encontrar.

Rodrigo Fica en el Campo Base del Dhaulagiri


Usted para hacer el libro, ¿empezó a hacer los registros por zonas o por años?

Oh, nada tan estructurado como eso. Los incidentes simplemente los iba agregando a medida que iba sabiendo de ellos.

Con los datos del libro, ¿espera Ud. que se realice algún tipo de acción en cuanto a gestión en políticas de rescates en montaña en Chile?

Pues... no me hago ilusiones. Los endémicos problemas que nos afectan relacionados con este tema (que van desde la pobre capacidad lectora de los chilenos, hasta el sedentarismo) me hacen pensar que nada cambiará en el corto o mediano plazo. Los practicantes, los clubes o las autoridades seguirán cometiendo los mismos errores y, de producirse algún cambio, este será solo en el largo plazo. Quizás.

En el fondo, esta investigación es un chispazo; uno que, si no viene acompañado de otros similares, no iluminará nada.

Ya cerca del final en el primer cruce longitudinal del Campo de Hielo Sur


¿Qué fuentes utilizó para proveerse de información, orientación y consultas sobre los datos que vuelca en el libro?

Usé de todo. Una vez que descubrí que no había ningún registro formal al respecto (solo intentos parciales), visité todas las instituciones que parecían tener alguna relación con el tema, tales como organizaciones de rescate, clubes, federaciones, colegios, periódicos y bibliotecas. Un trabajo que fui complementando, además, con entrevistas y conversaciones con montañistas, escaladores y esquiadores; quienes, o bien habían presenciado accidentes, o estaban en posiciones de liderazgo como para ayudarme a encontrar más información. Proceso en el cual yo siempre estuve atento a cualquier indicio o dato que pudiera surgir. Por ejemplo, muchos de los incidentes documentados fueron descubiertos gracias a referencias laterales en reportajes en la prensa; algo así como encontrar en un artículo frases del tipo "al igual que lo que pasó el año pasado"... Lo cual típicamente iniciaba una cuasi obsesiva búsqueda por mi parte para determinar a qué accidente se podrían estar refiriendo y, en caso de yo no tenerlo registrado ya, si debía incorporarlo o no a mi trabajo.

¿Cuál fue su propósito al escribir esta obra?

Hay dos razones principales. La primera radicó en mi convencimiento que analizar formalmente este fenómeno daba la opción de salvar vidas, ya que un factor fundamental para sobrevivir en las montañas es conocer de los errores y aciertos de quienes nos antecedieron.

La segunda razón es distinta y está implícita en el nombre del libro: lo importante que es recordar como corresponde a las personas que han fallecido en los ambientes de montaña, como una manera de construir legado.

En la ruta “La Fica” probando una ruta de escalada deportiva que abrió el Autor del Libro “No me olviden”


¿Cuáles fueron las mayores dificultades que aparecieron a la hora de recabar la información necesaria para su libro y a que factor las atribuye?

Por lejos el aspecto más complejo fue aproximarse a los familiares o conocidos de las víctimas, por razones que creo Uds. de seguro podrán entender. Además que no existe una especie de receta o método para hacerlo sin herir susceptibilidades, porque cada uno de los afectados vive el luto de una manera diferente. Y por supuesto yo no quería, bajo ningún motivo, causar aún más dolor. Entonces, cada vez que los contactaba, ineludiblemente terminaba improvisando la forma de explicarme dadas las diferentes realidad que iba encontrando. Que en algunos casos derivó en dinámicas y conversaciones positivas, en otros no tanto. 

¿Qué factores considera Ud. que influyen en los accidentes de montaña?

Para responderte bien esta pregunta, primero debo aclarar que para poder hacer la recopilación fue necesario primero desarrollar un marco conceptual. Es decir, un conjunto de definiciones, criterios y metodologías que me permitiera estructura los datos formalmente. Y dentro de tal esfuerzo estuvo la modelación de las causas por las cuales los accidentes fatales ocurren. Ahora, creo que entrar en los detalles de todo esto es tedioso y toma tiempo (de hecho, el desarrollo del marco conceptual abarca más de 80 páginas del libro), pero con lo ya expresado te puedo responder que la razón más simple e importante por la cual la gente fallece en montaña son... las caídas.

Tal y como declaro en el libro:

"Un hecho (caerse) que, de tan obvio que es, conduce a que no se le mencione explícitamente; conformando así una omisión que es donde justamente radica su mayor peligro, porque induce a no poner énfasis en lo fundamental que es para sus practicantes ser capaz de responder a las exigencias topográficas que plantean los escenarios involucrados (bosques, ríos, montañas, paredes, glaciares)."

O sea, de nada sirve tener el equipo, el conocimiento y la experiencia, si los montañistas, excursionistas o esquiadores no cuentan primero con una adecuada condición sicomotora.

En el Sector de la Mina, Baño Morales, tras terminar un día de escalada


¿Qué conciencia tienen, por lo general, los montañistas sobre los diferentes peligros que se presentan en las montañas?

Creo no equivocarme al decir que lo que mencionas, este grado de "consciencia", es el factor crítico que hace la diferencia entre quiénes sobreviven y quiénes no. Porque, al mismo tiempo que habrá personas que se preocuparán de entrar a estos ambientes de una manera seria (o sea, entrenados, documentados y preocupados de cada posible detalle), habrá otros que simplemente dejarán que los eventos se sucedan casi como por azar; siguiendo la cuestionable máxima que nada malo va a pasar porque nada malo va a ocurrir.

En el Pan de Azucar en Río de Janeiro, Brasil


¿Cuánta gestión del riego se practica o aplica en cada nivel y modalidad de las escaladas en montañas?

Ninguna. Bueno, exagero. Algo se hace... Pero como de seguro mi respuesta causará algo de extrañeza, si me permites me gustaría explicarla mejor.
La gestión del riesgo es un concepto que se aplica ampliamente en la sociedad, viéndosele en áreas tan diversas como la seguridad informática, las inversiones financieras, la salud pública y en cualquier tipo de proyecto de elevada complejidad. Sin embargo, curiosamente, para las actividades que yo en el libro denomino como de "interacción riesgosa de Aventura", no existe. En el sentido, y aquí está lo que quería aclarar, que todavía no está disponible un método de evaluación global del riesgo (tal y como el resto de la sociedad lo entiende) que sea lo suficientemente realista, flexible y portátil como para ser considerado eficiente y efectivo. Es decir, que funcione.

Este tema es amplio (y por lo mismo hay un capítulo entero dedicado a ello) pero dentro de las varias razones que pueden explicar esta carencia, y sin entrar en el básico hecho de que en cualquier contexto cuantificar exactamente los riesgos es imposible (equivalente a predecir el futuro), la más importante de ellas es una que rara vez se menciona: que, en las actividades al aire libre, el acto de gestionarlos en terreno representa en sí un riesgo adicional debido a que consumen un recurso que es crítico: tiempo.

Rescate en el cerro Aconcagua por parte de la Patrulla de Rescate de Mendoza. Foto: Diario El Sol


Usted en un capítulo de su obra nombra el respeto por los accidentados de montaña y habla sobre el menoscabo social que existe asía las personas que son rescatadas en los accidentes de montaña. En cuanto a este tema, ¿cuál es la reacción especifica que tiene la comunidad sobre los rescatados?

Este menoscabo social e intelectual al que hacía referencia tiene varias formas de expresarse, pero probablemente la más ilustrativa viene dada por aquella actitud que consiste en creer que todo accidentado es un irresponsable simplemente porque... se accidenta. Un argumento que es circular y que, en el fondo, desnuda desconocimiento de quien lo emite; porque este no pondera que, primero, estas actividades son de riesgo (y por lo tanto accidentarse es parte del juego) y, segundo, un hecho obvio, que un accidente es un... accidente. Es decir, algo inesperado y no deseado.

Estamos de acuerdo que algunas personas se accidentan debido a comportamientos irresponsables; pero otras no. Luego, lo serio es evaluar cada caso en su propio mérito y no esgrimir una crítica al voleo.

¿Los Grupos de Rescates de Montaña intervienen en la construcción de estos prejuicios o críticas hacia los rescatados?

Normalmente no. En Chile, los grupos de rescate de montaña están constituidas por personas que tienen algún grado de conocimiento de la actividad y, luego, entienden que no es acertado caer en esta actitud recién mencionada. Pero también hay que considerar que en los rescates actúan otros actores importantes, tales como los pilotos de los helicópteros, la policía, los militares, los jueces, las autoridades, la prensa, etcétera; en quienes este sesgo sí está presente. Y a veces marcadamente.

Rescatistas del RIM26  en un operativo de Rescate


¿Qué circunstancias son las que más intervienen en los accidentes: la negligencia o el peligro eminente del contexto físico que tienen las montañas?

Me parece que es mejor replantear esta pregunta para evitar mezclar dos conversaciones distintas.

La primera es acerca de si los accidentes se producen por los peligros del escenario o por los actos del individuo; una discusión que es histórica y que hasta el día de hoy no se ha zanjado, lo cual induce a pensar que ambos factores son igualmente relevantes. Mi trabajo aporta al respecto con datos pero lamentablemente no da una respuesta clara debido a lo sumamente difícil que es modelar esta parte del problema.

Ahora, lo de la negligencia es tema aparte. Partiendo, primero, que aquí hay un problema de definición dado que lo que es "negligente" para una persona, para otra no necesariamente lo es. Y, segundo, que la línea que separa un acto de "riesgo asumido" (otro gran concepto que esta investigación explora), de aquel considerado como "negligente", es sumamente fina. Tanto, que para poder dilucidar qué es qué, se requiere contar con toda la información de lo sucedido.

Por ejemplo, un escalador deportivo puede ir de primero de cuerda, caerse y fallecer por un golpe en la cabeza; luego, si él hizo todo lo que tenía que hacer pero infortunadamente fallece debido a que su cabeza golpeó de mala manera en un pequeño resalte de roca, la mayoría de las personas estaría de acuerdo en que lo acontecido no sería "negligente". Juicio que sería sumamente distinto a que si se supiera que este mismo hipotético escalador escalaba fuertemente drogado...

Como verás, tal pequeño antecedente hace la diferencia entre un juicio u otro.

Comisión de Auxilio de Bariloche, Club Andino de Bariloche. Foto: Gentileza de Rodrigo Fica


¿Qué preparación tienen los Rescatistas para afrontar los diferentes niveles de accidentes de montaña?

Tal vez en Argentina la situación sea distinta, pero en Chile los grupos de rescate son ad-honorem y solo funcionan gracias a la vocación y dedicación de sus participantes. No hay muchos recursos, o no hay recursos del todo, así es que cada uno de ellos trata de capacitar a sus miembros en la medida de sus posibilidades.

¿En cuánto disminuyen los accidentes de montaña cuando se utilizan los servicios que ofrece un Guía de Montaña?

Pues, mucho. En Chile ya existe la figura del profesional de montaña; una persona que, más allá de ser guía o instructor, vive, trabaja y se perfecciona en esta amplia gama de actividades (esquí, escalada, montañismo, excursiones, etc). Luego ya hay una diferencia abismante entre el profesional y el guía ocasional. Una consideración que la gente debería ya tener en cuenta al momento de contratar servicios y no dejarse llevar solo por consideraciones de precio.

Rescate en la montaña. Foto: Gentileza de Rodrigo Fica


¿Cuánta preparación Ud. cree que tienen actualmente los Guías Nacionales Latinoamericanos para Guiar, en los diferentes niveles de escalada y ascensionismo en las montañas?

Este tema, quiérase o no, está absolutamente ligado al estándar UIAGM, el cual permite definitivamente trabajar de mejor manera el tema de la accidentabilidad. Tales programas enseñan a gestionar los riesgos, le dan importancia a la fase de prevención y, en caso de ocurrir los accidentes, entregan pertinentes herramientas para poder responder a ellos. Luego, cualquier programa que utilice o se base en tales estándares es bienvenido; los que no, pues... honestamente solo hacen perder el tiempo.

Actualmente ¿existe un protocolo de rescate en montañas en Chile?

Debo advertir que yo no soy rescatista ni estoy vinculado a ningún tipo de organización o iniciativa al respecto en mi país. Claro, he participado en rescates, pero no estoy en lo que es el día a día del desarrollo de este tema en Chile y, por lo tanto, no podría responder en propiedad esta pregunta.
Dicho eso, sí estoy al tanto que se han tratado de desarrollar planes y normativas, pero estos no siempre tienen la continuidad necesaria para mejorar y están muy supeditados a decisiones de las autoridades de turno.

Patrulla de Rescate de Montaña de la Provincia de Mendoza. Foto: Diario El Sol


¿Y cuáles son las mayores dificultades que tienen las Unidades de Rescates para operar?

Yéndonos a los "detalles", y no hablando del genérico tema de la falta de recursos, en los tiempos que vivimos y para la realidad de Chile, la principal dificultad operativa que tienen los grupos de rescate es el de no contar con helicópteros.

Para realizar un rescate no basta con enviar una camioneta o una ambulancia al sitio del suceso, sino que se necesita además un equipo de personas que pueda solucionar, con variaciones, los mismos desafíos topográficos-logísticos enfrentados antes por el o los accidentados. En un operativo que requiere organización, conocimientos y destrezas especiales que han de ser ejecutadas lo antes y más rápidamente posible.

Por eso es que es tan importante la existencia en estos procedimientos de un helicóptero. Un vehículo cuyo actuar elimina de raíz la mayoría de los descritos inconvenientes, al moverse expeditamente sobre terrenos que, de otra forma, se convertirían en serios obstáculos para resolver las crisis.

El problema es que la adquisición, operación y mantención de los helicópteros son tareas extremadamente caras; lo que explica por qué en los hechos hoy en día la mayor parte de los más importantes y emblemáticos rescates en montaña en nuestro país son realizados por las organizaciones que cuentan con ellos (típicamente Carabineros de Chile); tengan o no experticia en este tipo de actividades. Lo que, se concede, es un tipo de solución... razonable.

Helicóptero del Parque Provincial Aconcagua. Foto: Diario El Sol


Por último, ¿Cómo se puede conseguir en su obra?

Por las razones actuales, en relación con la pandemia  del Covid 19 las ediciones impresas están restringidas. Pero se puede comprar la edición digital para diferentes plataformas de lectura digital. Les dejo adjunto el punto de venta a través del siguiente Link:
https://out-chile.jumpseller.com/

Presentación del Libro:
Lanzamiento Libro No Me Olviden de Rodrigo Fica - 1° de Octubre

 

Preparación de los Rescatistas de la Patrulla de Rescate de Mendoza. Foto: Diario El Sol







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