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Hemos perdido a Daniel Villarruel

Dany, montañista y fundador de la empresa de indumentaria “Libo”

Jorge González



- 08/2010 -

Dany, montañista y fundador de la empresa de indumentaria “Libo”, nos dejo el pasado lunes 23 de agosto. Lamentamos profundamente la perdida que hemos tenido y le encomendamos a Jorge Gonzalez, colaborador del CCAM escribir una despedida, haciendo memoria de su vida entre nosotros los montañistas, recuerdo en charlas que hemos tenido, sus pensamientos y sentimientos sobre la montaña y la vida, pero no estuve tan cerca como Jorge como para poder plasmarlo desde el corazón.

Guillermo Martin
Director del CCAM

Daniel Villarruel en la Montaña

Daniel Villarruel en la Montaña


Carta a Daniel

- Por Jorge González -

Una casa a la que volver...

Sierras de Córdoba, 23 de agosto de 2010

¡¡Muy querido amigo!!
Recibí tus últimas cartas pero te confieso que no las abrí a todas ya que estoy esperando la “traducción” de las recetas publicadas de Sacha Cocina. Carlos Palloni esta con los diseñadores imaginando el libro...

Bueno, siempre digo que es lindo esto de escribirnos cartas. De tus sobres marrones, con el logo del dibujo de Wimpher que hicimos hace tanto, tengo un centenar. En invierno me pongo a releerlas. Es diferente tener una hoja adelante que la pantalla de una computadora. Cuando uno escribe a mano esta pensando en el otro. Siempre cuento que mantenemos esta linda costumbre que casi se ha perdido... Me hace reír eso de cuando ibas al correo de Santos Lugares y me las despachabas desde ahí porque te gustaba ver a la chica que atendía como pegaba las estampillas pasándoles la lengua. Por eso cuando ella te decía “Son 75 centavos señor” le insistías “No, póngale cuatro pesos porque esta persona colecciona...” Y como comprabas la plancha cuando salían temas lindos, me ibas mandando por parte y yo tenía que esperar cuatro cartas para tenerlas a todas las de esa emisión. Además, como sabes, siempre te dije que entre otras cosas me vine a vivir a un pueblo chico para tener un correo y la verdad es que lo disfruto. Cuando me mandas una encomienda, me hace acordar a las veces que veíamos en Patagonia el valor que le daban a una caja que llegaba de la ciudad. Bueno, ahora vivo esas cosas, viene el cartero en moto y me dice “Jorge, llego esta caja que le manda Daniel...” y se me ilumina el día. Yo sacudía el envoltorio y los ruidos me permitían adivinar de que se trataba: un casette de música o de un programa de radio nacional, un libro, recortes de Página 12 que separaste, una carta, nueces, yerba, aceitunas...Bueno disculpame, me quedé enganchado con este tema...

Daniel con Lucy en la cocina de Santos Lugares.

Con Ricardo Vilca, sentado Angel Abad. De izq. a derecha parados: Eliseo Bustos, Avo Naccachian, Wolf Wegelin, Ricardo Vilca, Daniel y Guillermo Belloro. Atrás: Walther Bedetti y Roberto Escobar.

Pasando a otro asunto, ahora los quebrachos están rojos y decoran las faldas del Uritorco, el calor esta presente en el monte y pronto asomaran los primeros colores. Como sabes están marcados los tonos en cada estación y cada una de ellas es un viaje a los recuerdos y sensaciones. A nosotros siempre nos gusto entender que la vida es como un conjunto de rincones que crean momentos y quedan. Como pedazos de películas. ¿Te acordás del calor en los médanos de Guanacache? Yo siempre dije que un amigo, una canoa y un cuchillo es uno de esos momentos enormes de la vida. A pesar de que hemos compartidos otros escenarios y situaciones más tensas, esa travesía de tres días remando, en una de las más hermosas que recuerdo. Que lindo amigo!!Y la noche en que estábamos descalzos en la arena y escuchamos como si cien elefantes tronaran en el cielo? Te acordás que pasó la tormenta y el agua con violencia y nosotros nos quedamos mirando el cielo debajo de la lluvia como agradeciendo a algo superior?? Hermoso. Impresionante. Me emociona recordarlo. Me voy a servir una copita de vino, ya vuelvo...

Bueno, resulta que ahora todo me parece un regalo. Y vos siempre has intentado vivir así: como un agradecido. Te acordás del bosque nevado cuando bajábamos de la Sur del Lanín? Que silencio!!Esos cuatro días de tormenta tienen muchos momentos especiales pero hay uno que es increíble porque eras el único con esa paciencia... Te pusiste a recortar con una navaja la base de una cacerola, para armar con otra más chica una especie de brasero y te pasaste un día sacando astillitas de una madera para hacer fuego y calentarnos un poco!!

Bueno el fuego siempre te gustó...En el acercamiento del Lanín si alguien sugería acampar y seguir al día siguiente vos enseguida andabas buscando unos palos para armar el fuego. No se porque se me dio por repasar estas cosas pero... seguramente en el tema fuego hay dos que son inolvidables. Uno... ¿A ver si te acordás?? Siiii!!En el Paine...hacías unas fogatas extraordinarias y leías los poemas de Pablo Neruda. Con las brasas preparabas las pizzas y éramos unos verdaderos caníbales, no te dejábamos terminar de condimentarlas que ya nos habíamos abalanzado a comer. Eran una cosa de locos!! Que magia tiene el fuego ¿no? y sobre todo allá, tan lejos, tan hostil...

Daniel Villarruel en el taller de "Libo", indumentaria de montaña

Daniel Villarruel en el taller de "Libo", indumentaria de montaña

El otro que recuerdo fue camino al brazo Oeste del O’Higgins. Cuando estábamos en el bosque y se terminaba el día, estábamos cansados, seguía lloviznando, era un día aciago, nos habíamos pasado horas a caballo en los mallines y el barro, estábamos tomando unos mates, en silencio, con la mirada fija en el fuego y vos digiste: “Huia! hoy en 9 de marzo, es mi cumpleaños!” Inolvidable fuego para tu día!!

Bueno, no todos han sido en las montañas. En realidad, cultivamos esto como un modo profundo, ancestral, misterioso. Te acordás en la estación de Santos Lugares? Las vías, la pava tiznada, el fueguito con algunas hojas de eucaliptus para darle aroma...

Y en Cacheuta? El día del curso en los Cerros Negros!! Que todos habían traído los sandwiches hechos y vos empezaste con el fueguito y la jarilla y todos al final terminaron alrededor del fogón. Con tus mates, con ese preparado de ajo y queso y aceitunitas y algo en escabeche...Que se yo, me hacías reir...Nos mirábamos de manera cómplice porque yo ya sabía que como una suerte de muletilla les ibas a decir a los más nuevos “No hay como Mac Donald para alejarse de lo que vale la pena...”

La pucha...ahora caigo en cuenta que nos gustaban cosas para estar menos solos no? El fuego, los teatros viejos, las vías, los trenes, el horno...

Para mi es inolvidable Daniel cada uno de los 25 de Mayo que empezábamos temprano a caldear el horno allá en Carbone. Los chicos eran chicos...Que lindo!! Empanadas, una carne... no parábamos hasta la noche cuando seguíamos con las pizzas. Vos me enseñaste que estaba listo cuando salían las chispitas, siempre me decías que el nombre “aylen” en mapuche justamente quiere decir “chispita”.

Daniel Villarruel en la montaña

Daniel Villarruel en la montaña

Ahora que me agarro la nostalgia te digo que eso siempre te lo voy a agradecer. Como el viaje en tren a Mendoza. Sólo era para cumplir el sueño de que cuando el guarda pasara a la noche tambaleante y diciendo “Turno para la cena!!” Vos dijeras “Si, para dos...” Que loco! El vagón de dudosa pulcritud y los dos cenando ahí sin reconocer las luces que pasaban por las ventanas, un vino tinto, aquel brindis dos asientos de por medio con dos niñas que sonreían...Te acordás que eran dos periodistas españolas que lo único que veían era desierto y no podían creer que en la estación bajáramos nosotros con una canoa?

Bueno en realidad te digo esto para que te rías, hace tanto que uno no se ríe...Gracias a vos conocí Iruya cuando fuimos a llevar los paneles solares para la escuelita de Casagrande. Jamás me voy a olvidar de las caras de esos chicos cuando vieron que tenían luz y cuando les mostramos el video de las ballenas de Madryn. !Nunca habían visto el mar!! Que hermoso no? Ahora que hace poco volví y ví a la gente grande reirse. De verdad, con pureza. Solo porque jugaban con agua...Como aquella vez en el barco “El Pirincho” que subió la nena que iba a la escuela de Villa O’ Higgins y jugaba con un hilo entre las manos, como cuando uno ovilla la lana. Vos expresaste eso de “Que hermoso!! Que lindo esa inocencia que se ha perdido en otros lugares!” Hemos tenido suerte de vivir y aprender tantas cosas. Me acuerdo que nosotros decidimos dormir abajo, en tierra, porque nos mareaba el balanceo del barco...Y la lluvia!!Lo que fue la lluvia esa noche!! Salimos corriendo hasta la embarcación porque se nos había inundado todo...
 

Hermoso lo de Catamarca no? Aquella vez que pudimos juntar a Félix y a Thierry!! El San Francisco, las termas de Fiambalá, el Valle de Huaco al regreso con José Treu!! Rodrigo, Julio, Anahi y todos poniendo un poquito para el objetivo, algunos en el esfuerzo final del filo a los 6000 mts., vos con el arroz con mariscos abajo, esperando. Son como distintos tramos del camino donde queda el recuerdo para siempre de el que en cada tramo tendió su mano...Ya me puse en poeta...Y cuanta gente que te quiere!!No te voy a hacer una escena de celos pero...que lindo eso! Cesare Fava, Cecilia, Rosa, Germann, el pelado Acebal, Quique, Avo, Eliseo, Wolf, el querido Patrian, Angelito, el Pete Rodríguez, Pegueroles, Cako, Emilio...cuantos!!

Daniel Villarruel y un amigo

Porque la verdad es que haber hecho de la amistad un culto y sobre todo una practica concreta es algo hermoso y que te caracteriza. Tengo música, libros, ropa, en fin un montón de regalos tuyos pero lo que más hoy esta presente son tus visitas, ponías dos o tres cosas en la mochila y te ibas a visitar al amigo. Y eso lo has hecho con Carlos, con Hernan, con Abel, con Marcos, a Trenque Lauquen, a San Martín, a Pino Hachado, a tantos lugares...que lindo hermano, que cosa fantástica esa actitud!

En fin, esta cayendo la tarde. Veo las montañas que lentamente se acurrucan y los filos pierden nitidez. Va terminando el día...siempre cuento eso de que cuando estábamos en el Norte allá por Humahuaca nos sentábamos y de memoria nos traían una botella de vino y las empanaditas calientes sacadas del horno con la pala de madera y ahí pasábamos un buen rato hasta que vos decías “Mamasita, que se debe?” y la doña con las manos en el delantal te decía “Deben irse...están muy machaos...”

Che, nos estamos poniendo viejos pero seguiremos defendiendo un estilo...El que incluye escribir cartas, brindar por la belleza, juntarse a comer con los amigos, ir al Café de García, soñar con tu terrenito allá en el Valle del Sol...Siempre te dije que te necesito, hay gente que existe y que uno siente que puede salir a andar porque son como casas a las que se puede volver, sombra para descansar y vos sos algo de eso...Ojala que esta carta no hable de mi sino de vos porque la quería compartir con más gente. Te dejo un fuerte abrazo y el afecto de siempre...

Jorge González

Daniel Villarruel en su taller de indumentaria de montaña

Daniel Villarruel en su taller de indumentaria de montaña

Revista Anti Suyu Nº 2 Enero  - 1988 -

Revista Anti Suyu Nº 2 Enero - 1988 -. Imagen: Archivo de la Biblioteca del Centro Cultural Argentino de Montaña


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- Se presentará en Buenos Aires libro Sacha Cocina de Daniel Villarruel

 

 


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